El vendedor de sueños

Íbamos casados caminando después de un largo día, donde tuvimos que dejar el automóvil con el mecánico porque algo no le sonaba bien a las llantas. En éste lugar, como en muchos Estados de la República, el transporte público es muy complicado por no decir “malo”, quien lo diseño no se preocupó por el usuario sino por cubrir un servicio y sus concesiones, eso me parece.

Mientras caminábamos me iba sorprendiendo con la fluidez del lenguaje de mi acompañante, cuando llegamos a la puerta de la casa pude ver claramente que lo que me estaba pasando era que yo estaba frente a un vendedor de sueños, no pensé que existiera y me lo encontré y me sentí entusiasmada por la vida, es posible que creyera que era un mal día porque traía poco dinero en la bolsa, cargaba cosas de más porque había dejado el auto y parecía que había mucha más gente en la calle de lo normal. Estaba preocupada porque mi acompañante, mi pequeño de 10 años caminaba y se abría paso entre los cruces y las calles sin puentes, porque también las vialidades se piensan poco para la gente. Estaba él vendiéndome la  idea de caminar hasta la casa (aproximadamente 20 kms) —Sí, mira será nuestra oportunidad de conocernos mejor, hablar de cosas que a veces no podemos y no vas pensando en el auto por el camino, vamos viendo el peaje y saludando, por otro lado vamos agarrando experiencia caminando por las calles, ¿no es que siempre has querido que tenga seguridad andando por la calle?

Además me dijo que nos ejercitaríamos, era fácil comprar la idea, pero cuando me acordé del tramo carretero que habría que caminar donde ni siquiera existe un acotamiento, decidí no hacerlo.

Me vendió la idea para dejarlo ser músico, ingeniero, millonario, padre de familia, benefactor… luego subimos por fin a un camión repleto de personas, donde el conductor con unas 80 vidas a su cargo contestaba su chat de Facebook, y me dijo que se la había pasado bien en el camión salvo por el miedo de ver al conductor chateando sin importarle nada, me dijo que odiaba que la gente se interesara tan poco por su trabajo, luego se detuvo y me convenció de detenerme a verlo contemplar el cielo azul que se despedía con el sol, a pesar de lo cansada que estaba,  (ya quería llegar) decidí sentarme y contemplar, fue delicioso escuchar su voz, seguir hablando sobre la mirada de la gente en el camión, lo buenas personas que eran a pesar de que todas venían de sus trabajos y de lo bonito que es encontrarse a otros preocupadas por los demás, porque alguien le cedió el asiento.

No hablamos de cansancio, sino del disfrute, de que aunque no haya condiciones perfectas, hay una gran oportunidad de comprarse un sueño y vivirlo, mientras el cielo nos cobije.

@Dearmommy

@unmillondeestrellas

 Puedes encontrar éste y otros artículos en revista Creamos @creamosrevista

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El vendedor de sueños

Íbamos cansados caminando después de un largo día, donde tuvimos que dejar el automóvil con el mecánico porque algo no le sonaba bien a las llantas. En éste lugar, como en muchos Estados de la República, el transporte público es muy complicado por no decir “malo”, quien lo diseño no se preocupó por el usuario sino por cubrir un servicio y sus concesiones, eso me parece.

Mientras caminábamos me iba sorprendiendo con la fluidez del lenguaje de mi acompañante, cuando llegamos a la puerta de la casa pude ver claramente que lo que me estaba pasando era que yo estaba frente a un vendedor de sueños, no pensé que existiera y me lo encontré y me sentí entusiasmada por la vida, es posible que creyera que era un mal día porque traía poco dinero en la bolsa, cargaba cosas de más porque había dejado el auto y parecía que había mucha más gente en la calle de lo normal. Estaba preocupada porque mi acompañante, mi pequeño de 10 años caminaba y sabría paso entre los cruces y las calles sin puentes, porque también las vialidades se piensan poco para la gente. Estaba él vendiéndome la  idea de caminar hasta la casa (aproximadamente 20 kms) —Sí, mira será nuestra oportunidad de conocernos mejor, hablar de cosas que a veces no podemos y no vas pensando en el auto por el camino, vamos viendo el peaje y saludando, por otro lado vamos agarrando experiencia caminando por las calles, ¿no es que siempre has querido que tenga seguridad andando por la calle?

Además me dijo que nos ejercitaríamos, era fácil comprar la idea, pero cuando me acordé del tramo carretero que habría que caminar donde ni siquiera existe un acotamiento, decidí no hacerlo.

Me vendió la idea para dejarlo ser músico, ingeniero, millonario, padre de familia, benefactor… luego subimos por fin a un camión repleto de personas, donde el conductor con unas 80 vidas a su cargo contestaba su chat de Facebook, y me dijo que se la había pasado bien en el camión salvo por el miedo de ver al conductor chateando sin importarle nada, me dijo que odiaba que la gente se interesara tan poco por su trabajo, luego se detuvo y me convenció de detenerme a verlo contemplar el cielo azul que se despedía con el sol, a pesar de lo cansada que estaba,  (ya quería llegar) decidí sentarme y contemplar, fue delicioso escuchar su voz, seguir hablando sobre la mirada de la gente en el camión, lo buenas personas que eran a pesar de que todas venían de sus trabajos y de lo bonito que es encontrarse a otros preocupadas por los demás, porque alguien le cedió el asiento.

No hablamos de cansancio, sino del disfrute, de que aunque no haya condiciones perfectas, hay una gran oportunidad de comprarse un sueño y vivirlo, mientras el cielo nos cobije.

@Dearmommy

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artículo promocionado en revista creamos #3

Que no se te olvide

Nuestro vertiginoso mundo en el que el tiempo y la inmediatez están abrasándonos como una mancha que destruye todo a su paso, nos da el pretexto perfecto para que se nos olvide que nosotros alguna vez fuimos niños y que nosotros alguna vez fuimos también adolescentes.

No es que nos quedemos estancados en esa parte de nuestra vida y nuestra vestimenta cambié los viernes sólo para salir a divertirnos sin importar nuestras responsabilidades actuales como ir a trabajar un lunes por la mañana porque tenemos resaca, es hablar de mirar a los ojos a nuestros hijos todos los días y descubrir en ellos ese efecto de cambio constante del que son ahora dueños. Y que nos acordemos que pasamos por esos lugares también. Que no se te olvide que eran, en efecto, otros tiempos, que nosotros salíamos a jugar a la calle con amigos sin preocuparnos por los secuestros y nuestra vida se desarrollaba con más tranquilidad, que no se te olvide que también se te olvidó un día lo que tu mamá te había encargado de la tienda por ver a alguien o ir con alguien, solo enséñales cómo poner más atención.

Y si no se te olvida que son niños, la idea te acompañará durante su formación, es decir, no los regañarás y castigarás por una semana, porque se olvidaron de hacer las cosas que dejaste encargadas cuando te tuviste que ir a trabajar todo el día y se quedaron solos en casa. Que no se te olvide que tú no te sentías tan solo porque siempre había amigos con quien jugar y platicar en casa, y aunque parece que las redes sociales lo han hecho todo por nosotros los adultos, es decir, parece que les dan a nuestros niños un espacio de esparcimiento y algo de compañía pues también pueden escribir lo que sienten y “compartirlo” con alguien, en realidad ya no escuchan su voz y es como guardar silencio eternamente y sobre todo, pueden escribir varias veces lo que quieren decir con tal de que sea lo que el otro quiera leer, todo por ser aceptados en esas redes. Piensa que si cuando llegas de trabajar tu hijo te contesta a una larga pregunta como ¿qué hiciste? una corta respuesta como “nada”, es porque no está acostumbrado a hablar, no quiere decir que se lo escribas en el chat, quiere decir que tienes que ayudarlo a acostumbrarse a usar el lenguaje, y la mejor manera de hacerlo es hablar y dejarlos hablar.

Somos seres sociables y necesitamos conectar con los demás, ¿recuerdas las horas al teléfono mientras tu papá te decía que no te colgaras?, creo que la mejor idea de conexión es una en la que se involucren seres humanos de la misma edad que tus hijos, porque eso les dará amigos, personas con las que hablar, pelear y tener conflictos reales de adolescentes y que no se apropien de tus problemas de casa. Que no se te olvide que acompañarlos puede ser una solución a los miedos, y que si los impulsas a hacer, se sentirán mas seguros, que si los proteges y les entregas una tablet para que no lloren por 20 minutos.

Que no se te olvide que es mejor que se enojen por un rato porque les quitaste los aparatos por no cumplir con sus tareas, que de plano ni te enteres que clase de vida llevan, mejor es luchar hombro a hombro con ellos y veremos menos violencia en todos los espacios, para empezar, después de hablar un mes completo, ya no podrán parar, necesitas armarte de paciencia, que no se te olvide eso porque después del ejercicio de hablar te vas a enterar de todo sobre ellos, solo que no se te olvide escuchar sin juzgar, recuerda que a ti te chocaba que hicieran juicios antes de que terminaras de contar.

Comunicación

A veces sucede que estamos usando el teléfono y es justo en ese momento que a nuestros hijos se les ofrece resolver alguna duda o quieren estar gritando mientras juegan o ven el televisor. Soy partidaria de detenernos a hablar con ellos y decirles que cuando hablamos necesitamos que los dejen terminar nuestra llamada para poder atenderlos como se merecen. Luego si te interrumpen levanta la mano extendida para detenerlos sin voltear a verlos, pero procura resolver sus dudas cuando termines, así ellos sabrán que vale la pena esperar.
Habla con ellos del volumen del televisor y de hacer pausa por respeto.

No quiero ir a la escuela

Muchas veces escuché decir eso a mi hijo, es más, algunas veces, si no ha dormido tiempo suficiente vuelvo a escucharlo en la mañana.
Antes el tono que utilizaba era molesto, porque o no paraba de llorar o no me dejaba vestirlo a pataletas o se enfermaba de algo repentinamente.
La conducta se agravaba si yo cometía el error de prestar demasiada atención por la enfermedad repentina o de plano cedía y lo dejaba en casa, aunque yo me volviera loca durante el día tratando de combinar mis actividades cancelando citas y corriendo con mi mamá o mi suegra para ver si lo podían ver.

He aplicado varios pasos, se trata de atención, pero hay formas de ponerle atención sin que resulte contraproducente empeorando la situación.
1. No le hablo en diminutivos, me calmo y le digo que a él le toca ir a la escuela, a mi ir a trabajar.
2. Lo obsero para ver si es un prolema de sueño y procuro que se duerma un poco más temprano cada vez, media hora o 20 minutos por día. Las horas completas de golpe no funcionan porque se les mueve todo el horario.
3. Hay que buscar que no haga actividades estimulantes como ver televisor después de las 7.
4. Puedes ver si se debe a algun trato incorrecto dentro de la escuela, compañeros o maestros. Se vale preguntar.
5.NO cedas, tendrá que ir a la escuela. El primer mes va a ser cosa de músculo, pero en adelante se va a modificar su conducta.
6. Si trabajas y no tienes mucho tiempo, dedícale 20 minutos para leerle y dile que tienes ese tiempo en especial para él, no metas el teléfono, ni contestes a nadie.
Eso le dará la atención que demanda y dile al final, que cada quien debe ir a hacer lo suyo en la mañana.
Pídele a quien la recoja que le lleve una flor, por haber entrado bien a la escuela, no importa que sea niño.
Desde mi punto de vista (después de hacerlo claro), creo que no debemos motivarlos con golosinas, porque luego para quitar esa necesidad está bien complicado.
7.Y por último, llevarlo aunque tuviera que vestirlo en el auto y meterlo por la fuerza, sin violencia, con voz calmada, resultó que sólo necesité tres días de eso, luego encontró amigos y como vió que yo no iba a cambiar de opinión, se rindió… yo no.
Saludos amigas, paciencia y amor

Controlar los estímulos antes de dormir para los pequeños

Para que tu hijo se sienta más relajado al despertar, es importante adoptar ciertas normas, incluso ayudará si las utilizas como reglas y ellos se acostumbran a que así sea:

*antes de ir a la cama, evita que vean la televisión, porque sabemos que estimula y además podrían tener pesadillas o ansiedad.
* Puedes leerles un cuento.
*Puedes jugar algo tranquilo, olvida las atrapadas o hacer cosquillas para atraer su atención.

Los niños adoran los rituales que se repiten todas las noches, porque les tranquilizan y les dan confianza.
Puede ser muy recomendable establecer una rutina de “a la cama” siguiendo pasos como: bañarse, ponerse la pijama, leer un cuento, dejar una luz tenua de ser necesario, aunque es mejor si se acostumran a la obscuridad pues la noche es para descansar del todo.

Si tiene problemas para conciliar el sueño, como ya lo dijimos en otras entradas, déjalo salir de su cama para que se calme y hazlo regresar cuantas veces sea necesario para que comprenda que la cama es para dormir.

¿Porqué algunos niños tienen por costumbre morderse las uñas?

La onicofagia o impulso de morderse las uñas supone una descarga motriz de tensión. Es un síntoma muy frecuente en el que intervienen factores de imitación, así como predisposición familiar y de personalidad, se describe a las personas que muerden constantemente sus uñas como rebeldes, activos y dominantes.
A veces está relacionado con vivencias de temor, puede evolucionar en forma crónica y hacerse muy rebelde, en éste caso intervienen además la ansiedad y el hábito.
Además de que afecta a la estética de las manos, puede traer como consecuencia enfermedades estomacales a causa de los gérmenes que se consumen al morderlas, pero además, siendo un hábito de largo plazo, dolores en las articulaciones o en los dientes mismos.